viernes, 28 de junio de 2013

Nunca puedo aprender nada, ya que cada vez que estoy por aprender, llega 

la felicidad y me distrae. Nunca uso agenda porque hago sólo lo que amo y 

eso, me lo recuerda el corazón. Me dedico sólo a vivir y eso no me deja tiempo

 para otra cosa. Quizás ya sé dónde esta el norte y el sur; pero, a veces lo que

 quiero es perderme sin rumbo. Dejadme volar aunque tropiece con el cielo y

 conocer la belleza de las noches estrelladas y la amargura de los días que se 

estrellan contra el suelo. Quiero caminar pisando charcos, saludar sin 

conocer, dejar de “existir” y…comenzar a “vivir”!!! … Si hoy me marcho podré 

decir que fui feliz de haberme conocido… Que fui feliz porque logré que cada

 minuto valiese la pena… Que fui feliz porque escuché, observé, aprendí y 

crecí…. Que fui feliz porque soñé y feliz porque no me gano el miedo a perder…


.. No me indiques el camino, yo te quiero de 

memoria... Llegaste cuando te imaginaba... justo 

donde te esperaba... y solo como te soñé... Te siento 

por fuera... inevitable… te llevo por dentro... 

incontenible.... Por más que lo intento... no logro 

amarte menos... No eres lo que puedo ver... eres lo 

que me haces sentir... Cada vez que te doy todo lo 

que tengo... me quedo con mas... Hazme de todo... 

menos falta... Aunque no llore; me duele... Aunque 

no te hable; te pienso... Aunque no te busque; te 

extraño... Aunque no te lo diga; te amo!!!!!!!





No sé si lo entenderás. Aunque más que entender, es 
cuestión de sentir.

Probablemente no entiendas por qué estoy tan
 solícito contigo, tan amable, tan atento, quizá tan 
generoso. ¡Si realmente piensas que no has hecho 
nada para merecerlo! A éste le ha dado por mí,
 pensarás. E incluso no sé si incluso te agrada o te
 desagrada.

Quizá puedas sentirte con esa misma obligación de
 ser de la misma manera, de equilibrar la relación.

Y yo también lo pienso, ¿por qué lo hago? Y no se 
me ocurre nada. Simplemente lo siento y lo hago.


Algo habré visto en ti que me atrae, y quizá mi 
actuación simplemente es resultado de mi necesidad
 de expresarlo. Y no es que tampoco espere nada de 
tu parte. Simplemente me he convertido en tu fan.


Yo también he estado alguna vez en tu papel. Y sé 
que mi actitud dependía mucho de la afinidad que
 me diese la persona que estaba “prendada” de mí.

Hoy, sin embargo, no dejo de reconocer y de 
agradecer cualquier gesto de cariño hacia mí. Y si 
se han fijado en mí por algo será, de la misma 
forma que tú también te mereces que me haya fijado 
en ti…